Llevar a un gato al veterinario puede ser un desafío. A diferencia de los perros, los felinos suelen estresarse fácilmente con los cambios de ambiente, los ruidos fuertes y los traslados en transportín. Sin embargo, con una buena planificación, es posible hacer que la experiencia sea más tranquila tanto para el gato como para su dueño.
En esta guía, te explicamos los mejores métodos para preparar a tu gato antes de la visita a la clínica veterinaria y cómo reducir su nivel de ansiedad durante el trayecto.
Preparación Antes de la Visita
Antes de salir de casa, es importante tomar ciertas precauciones para que el viaje sea seguro y cómodo para tu gato.
1. Acostumbra a tu Gato al Transportín
El transportín es la mejor opción para trasladar a un gato de manera segura, pero si no está familiarizado con él, puede rechazarlo. Para que lo acepte con naturalidad:
- Déjalo abierto en casa varios días antes del viaje para que lo explore.
- Coloca dentro una manta con su olor para que se sienta más cómodo.
- Usa premios o juguetes para incentivar que entre voluntariamente.
- Evita meterlo a la fuerza; esto generará más rechazo en futuras ocasiones.
Si tu gato aún no está acostumbrado, prueba técnicas de refuerzo positivo y paciencia.
2. Escoge el Mejor Momento para la Visita
Si es posible, agenda la cita en horarios tranquilos, cuando la clínica tenga menos afluencia de pacientes. Así evitarás esperas largas y menos contacto con otros animales, lo que podría estresar a tu gato.
Además, si tu felino se altera mucho con los cambios de rutina, intenta mantener su entorno estable antes del viaje.
3. Mantén la Calma para No Transmitir Nerviosismo
Los gatos son muy perceptivos y detectan el estrés de sus dueños. Antes de meterlo en el transportín, evita hacer movimientos bruscos o levantar la voz. Un ambiente tranquilo hará que el proceso sea más llevadero.
Durante el Viaje a la Clínica
Una vez que el gato está en el transportín, es importante seguir algunas recomendaciones para que el trayecto sea lo menos estresante posible.
1. Transportín Seguro y Cómodo
- Asegúrate de que el transportín esté bien cerrado y ubicado sobre una superficie estable en el auto.
- Si viajas en coche, colócalo en el suelo del asiento trasero o asegúralo con el cinturón de seguridad.
- Evita movimientos bruscos al conducir y trata de hacer el recorrido lo más corto posible.
2. Controla el Ruido y la Luz
- Cubre parcialmente el transportín con una manta ligera para reducir estímulos visuales.
- Evita ruidos fuertes como música alta o bocinas que puedan alterar a tu gato.
- Habla en voz baja si necesitas tranquilizarlo durante el viaje.
3. No Abras el Transportín Hasta Llegar a la Clínica
Algunos gatos pueden intentar escapar si sienten miedo. Mantén el transportín cerrado hasta que estés en un espacio seguro dentro de la clínica.
Si tienes dudas sobre el comportamiento de tu gato en estas situaciones, consulta con un especialista en Guvet Veterinaria.
Después de la Visita al Veterinario
Una vez de regreso en casa, es posible que tu gato necesite algo de tiempo para relajarse. Sigue estos consejos:
✔ Déjalo en un lugar tranquilo sin forzarlo a salir del transportín de inmediato.
✔ Ofrécele su comida favorita o un premio si lo acepta.
✔ Evita que otros animales de la casa lo molesten mientras se calma.con su manta.
No dudes en visitar guvet para mas información.